lunes, 26 de septiembre de 2011

El afilador de tréboles




En la imagen "el afilador de tréboles", que antiguamente incluso reparaba paraguas y días torcidos. Es un vividor ambulante que ofrece sus servicios para afilar cuchillos, tijeras, navajas, labios y otros instrumentos de corte. El viejo carromato fue modificado en su parte trasera para llevar montado el esmeril mecánico adaptado con una curiosa piedra de afilar. Desde entonces, recorre las callejas de los poblados, los valles y las riberas, anunciando su llegada con una pequeña flauta de pan construida a base de cañas de tréboles. Si alguna vez escuchas su tonada, corre.







viernes, 23 de septiembre de 2011

Die brüder Grimm

Carta al rey cabra

Apuntes de la estricta realidad. Dibujos elaborados en un sobre para nadie. Carta enviada a un reino que desaparecerá mañana y que nunca existió. Mi rey decapitado busca su cabeza en la noche.
Es el fragmento de una noticia cotidiana. Una porción de sueño. Porque todo el mundo sabe que un cuento es un hueso enterrado en la memoria de un loco.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Dioses y máscaras

Dioses y máscaras


  
En todo rito hay un elemento lúdico. Inclusive podría decirse que el juego es la raíz del rito. La razón está a la vista: la creación es un juego; quiero decir: lo contrario del trabajo. Los dioses son, por esencia, jugadores. Al jugar, crean. Lo que distingue a los dioses de los hombres es que ellos juegan y nosotros trabajamos. El mundo es el juego cruel de los dioses y nosotros somos sus juguetes. En todas las mitologías el mundo es una creación: un acto gratuito. los hombres no son necesarios; no se sostienen por sí mismos sino por una voluntad ajena: son una creación, un juego. El rito destinado a preservar la continuidad del mundo y de los hombres es una imitación del juego divino, una representación del acto creador original. La frontera entre lo profano y lo sagrado coincide con la línea que separa al rito del trabajo, a la risa de la seriedad, a la creación de la tarea productiva. En su origen todos los juegos fueron ritos y hoy mismo obedecen a un ceremonial; el trabajo rompe todos los rituales: durante la faena no hay tiempo ni espacio para el juego.


            “Risa y penitencia” por Octavio paz

















lunes, 12 de septiembre de 2011

El vigilante de abismos


"Cuando miras el abismo, el abismo te devuelve la mirada".

                                                                         F. Nietzsche