viernes, 4 de noviembre de 2011

El gato con botas





El reparto de la herencia de un sencillo molinero no dejó a su hijo más que el gato del granero. Decepcionado, el hijo consideró comérselo para no morir de hambre, pero el gato resultó estar lleno de recursos, y le dijo: “No debéis afligiros, mi señor, no tenéis más que proporcionarme una bolsa y un par de botas para andar por entre los matorrales, y veréis que vuestra herencia no es tan pobre como pensáis”.

               Charles Perrault? Giambattista Basile?


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